Aunque un indicador del nivel de precios sugiere que la inflación en Estados Unidos empieza a ralentizarse, la Reserva Federal estadounidense no se retractará de su intención de subir los tipos de interés en junio y julio, según los expertos.
El aumento del índice PCE
El llamado índice de gastos de consumo personal (PCE), que sigue el Departamento de Comercio, aumentó un 6,3% interanual en abril. Esto supone 0,3 puntos porcentuales menos que en marzo. En términos interanuales, también se produjo un descenso del 0,9% en marzo al 0,2% en abril.
También se produjo una reducción del crecimiento en la parte central del índice, es decir, excluyendo el efecto de los precios de los alimentos y la energía. En abril, el PCE básico subió un 4,9% interanual, y el índice alcanzó un máximo del 5,3% en febrero, según los datos del Departamento de Comercio estadounidense.
Ralentización de la inflación
Sin embargo, los expertos afirman que la señal de desaceleración de la inflación no afectará a la anunciada subida de los tipos de interés por parte del banco central estadounidense. Los funcionarios de la Fed han señalado en varias ocasiones que es probable que suban los tipos en medio punto porcentual tanto en junio como en julio. Es más probable que la desaceleración de la inflación lleve a que las nuevas subidas de tipos (en septiembre y más adelante) se produzcan a un ritmo más gradual.















